El hecho ocurrió durante la tarde del lunes, cuando desde el centro de monitoreo se observó un Ford Ka de color oscuro estacionado en Rivadavia y O'Higgins. De inmediato, el operador activó los protocolos habituales y realizó la consulta en los sistemas oficiales. Fue allí cuando surgió el dato clave: el vehículo tenía un pedido de secuestro y prohibición de circular, solicitado hace más de un año por una causa judicial vinculada a honorarios profesionales impagos en el fuero de familia neuquino.
A partir de esa información, se dio aviso al personal policial que patrullaba la zona. En pocos minutos, un móvil llegó al lugar y verificó la situación en calle. El conductor, un hombre adulto, mayor de 40 años, no presentaba impedimentos personales, pero el rodado sí estaba alcanzado por la medida judicial. Por ese motivo, se procedió al secuestro del vehículo y su traslado a la Comisaría 4°.
Este tipo de intervenciones refleja el impacto concreto que tienen las nuevas cámaras incorporadas al sistema de prevención. No se trata solo de responder ante delitos en curso, sino también de detectar situaciones irregulares que muchas veces pasan desapercibidas y que, con tecnología y personal capacitado, pueden resolverse sin conflictos ni riesgos para terceros.