En esta línea, el esquema de financiamiento también se orienta a los bosques implantados, promoviendo su manejo productivo y sostenible, lo que incluye prácticas que permiten reducir riesgos y avanzar en la prevención de incendios forestales, a partir de intervenciones como la poda, el raleo y el mantenimiento de las masas forestales.
En este marco, el Ministro de Desarrollo Económico y Productivo, Carlos Banacloy, señaló: “Esta es una decisión que forma parte del rumbo que viene marcando el Gobernador Alberto Weretilneck, de ordenar, planificar y generar condiciones reales para que los sectores productivos crezcan. En Río Negro tenemos con qué desarrollarnos, y eso se traduce en herramientas concretas para que el productor pueda invertir, mejorar su esquema productivo y sostener su actividad en el tiempo”.
Además, remarcó que “no se trata solo de financiamiento, sino de acompañar con previsibilidad y con una mirada de mediano y largo plazo, donde cada inversión tiene impacto directo en la producción y el trabajo en cada región”.
Las líneas disponibles contemplan tanto el fortalecimiento de la actividad primaria como el desarrollo industrial. Por un lado, el Programa Forestoindustrial Rionegrino está orientado a la adquisición de capital de trabajo, equipamiento, herramientas menores e insumos industriales. Por otro lado, el Programa de Financiamiento del Régimen de Promoción de Actividades Forestales está dirigido a pequeños y medianos productores para tareas como plantación, poda y raleo de macizos y cortinas forestales.
Por su parte, la Subsecretaria de Recursos Forestales, Claudia Contreras destacó que “estas líneas permiten acompañar al productor en el proceso del manejo del bosque, con la intención de comenzar con la cadena forestal, con herramientas que se ajustan a la realidad del sector y a los tiempos productivos”.
Las condiciones incluyen montos de hasta $10 millones por beneficiario, para forestoindustria y hasta 15 millones para actividades forestales, con plazos de devolución de hasta 12 cuotas mensuales y 6 meses de gracia sobre el capital. En cuanto a las tasas, se establecen esquemas diferenciados: una línea vinculada a la tasa activa del Banco Nación, con tope del 18% anual y otra con tasa fija del 12%, según el destino del financiamiento.

Entre los requisitos, se solicita la inscripción en los registros correspondientes (RENSPA o Subsecretaría de Recursos Forestales), documentación personal y económica, acreditación de tenencia o titularidad de la tierra y cumplimiento de las condiciones fiscales vigentes en la provincia.
Para acceder a las líneas, los interesados pueden completar los formularios correspondientes: el Programa Forestoindustrial Rionegrino https://forms.gle/ irBj4RnrXfTMFwhU7 y el Programa de Financiamiento del Régimen de Promoción de Actividades Forestales (PraFor) https://forms.gle/ gaKRyC8AfYhvUm8C9, disponibles para la inscripción según cada tipo de financiamiento.
Con estas herramientas, la Provincia continúa consolidando una política productiva que promueve el uso sustentable de los recursos, el agregado de valor y el desarrollo económico en las distintas regiones.