“El objetivo era tejer, comprarles los chalecos a las artesanas y entregárselos a chicos de residencias escolares y hogares rurales, porque entendemos que ya les cuesta tener un abrigo, y más que nada en estos lugares que son tan fríos. Queremos aportar, queremos que ningún chico pase frío este invierno. Darles una pieza de las artesanas, que le dedicaron mucho amor y tiempo para que puedan contar con ese abrigo”, expresó la Directora del Mercado Artesanal, Luciana Weretilneck.

La primera entrega se llevó adelante en la Residencia Mixta de Ingeniero Jacobacci, en una jornada compartida que permitió acercarse, intercambiar y seguir construyendo vínculo con la comunidad educativa. Allí también compartieron un chocolate y aprendieron a tejer e hilar junto a los chicos, mostrando todo el proceso. La actividad despertó un gran interés y participación, en prácticas que forman parte de su identidad y de sus familias, ligadas a los saberes de los primeros pobladores para el abrigo y la vida cotidiana.

Luego, se continuó en la Escuela Hogar 307 “Horacio Rodríguez Ruiz” de Lipetrén Grande y la Escuela Hogar 162, y se extiende a otras instituciones de la Región Sur.
Cada chaleco refleja el trabajo de las artesanas de la provincia, con piezas hechas de manera manual que reúnen saberes, tiempo y dedicación. La propuesta seguirá creciendo y llegando a más instituciones educativas de la provincia.

La iniciativa se llevó adelante en articulación entre el Mercado Artesanal y el Ministerio de Educación, con el acompañamiento de la Ministra Patricia Campos y equipos territoriales, lo que permitió organizar la confección de las prendas según cada realidad.
En ese mismo marco, el Mercado Artesanal avanza en la preparación de la temporada de invierno, organizando su producción de acuerdo a la demanda en distintas localidades y espacios de comercialización de la provincia, y estará presente en Catedral a partir del 4 de junio.