A través de acuerdos estratégicos con instituciones de vanguardia nacional como FLENI, el Hospital Austral, el Hospital Británico, el Hospital Italiano de Buenos Aires y el Sanatorio Güemes, la obra social estatal acerca la medicina de excelencia al lugar de residencia de cada paciente.
La Subsecretaria de Auditorías Médicas, Gabriela Martínez Castro, destacó que esta posibilidad de teleconsulta "viene articulada con todo el proyecto del IPROSS de accesibilidad, digitalización y cercanía con el afiliado, y por sobre todas las cosas, no tiene un costo adicional para los usuarios".
El programa estructura las prestaciones virtuales en tres ejes específicos de atención:
Debido a que los convenios cuentan con cupos determinados, todas las teleconsultas requieren autorización previa de Auditoría Médica para garantizar el uso racional de los recursos, por lo que no se reconocerán reintegros por turnos gestionados de manera particular. Para tramitarlo, el afiliado debe presentar una solicitud fundada con su historia clínica y estudios digitalizados. El plazo de evaluación es de hasta cinco días hábiles, reduciéndose a 48 horas en casos prioritarios.
Desde el IPROSS aclararon que la teleconsulta constituye un asesoramiento a distancia y no implica una derivación física automática. Si el especialista coincide con el diagnóstico y la práctica puede realizarse en Río Negro, el paciente continuará su atención en la provincia.
El plan se encuadra en las leyes nacionales 27.557 de Teleasistencia y la 25.326 de Protección de Datos Personales. Las consultas se pueden realizar desde el domicilio o en la delegación de IPROSS más cercana, e iniciarse de forma presencial, por correo institucional o mediante las líneas oficiales de WhatsApp de la obra social.
