La puesta en funcionamiento de un nuevo equipo de bombeo en la planta de captación de Fernández Oro ya mejora el servicio de agua potable. Mientras continúan los ajustes y las mediciones técnicas, Aguas Rionegrinas registró un aumento significativo en la presión y el caudal, beneficiando especialmente a los barrios más alejados. La fuerza de impulsión pasó de 2 a más de 4 kilogramos, lo que también incrementó la capacidad de producción de los nuevos filtros rápidos de la planta.